sábado, 15 de febrero de 2014

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miércoles, 22 de agosto de 2012

LA CIUDAD ULTRASANTA tercera parte


Primero como soldado paracaidista, después como comandante aéreo y finalmente como guardaespaldas del presidente de Israel, Pinchasi dedicó la mitad de su vida a proteger el estado. Cuando, en sus treinta, dejó vía libre a hombres más jóvenes, decidió ganarse la vida en una autoescuela, lo que le sirvió para descubrir que se encontraba en una ciudad que se parecía cada vez menos a él.

      La santidad de Jerusalén estaba reafirmándose a sí misma. “La propia idea de la Jerusalén espiritual se está haciendo mucho más fuerte,” dice el rabino Moshe Grylak, editor en jefe del semanario ultraortodoxo Mishpacha. Durante décadas, los judíos religiosos, ávidos por permanecer cerca del Muro Occidental del Segundo Templo, vivieron en la Ciudad Vieja o en un par de barrios a las afueras. Hoy, toda la parte norte de Jerusalén está a rebosar de hombre de negro y mujeres con pelucas empujando carritos de bebés.

      Sus cifras traen poder político, el cual trae dinero. En el sistema parlamentario israelí, los gobiernos se forman por coalición; desde 1977, todos excepto uno han incluido partidos ultraortodoxos. Ello son fantásticos socios: los partidos religiosos ofrecen sus votos y a cambio sólo piden continuar sin ser molestados y con sus subsidios estatales por hijos pequeños, por vivienda y a las escuelas religiosas a las que los hombres asisten la mayoría de su vida adulta. “Están trabajando en una economía mundial pero no en este mundo,” dice el profesor de la universidad Bar Ilan, Menachem Friedman, especialista sobre los ultraortodoxos. “Están acumulando mitzvahs para conseguir un buen asiento en la otra vida.”

      El acuerdo comenzó en 1948, cuando los fundadores de Israel crearon sólo 400 vacantes para reponer las existencias de estudiosos de la Torah aniquilados durante el Holocausto. Treinta años más tarde, Menachen Begin vio votos al incrementar las cifras, y hoy el estudio de la Torah se ha convertido en un derecho. Ni siquiera la mitad de los hombres ultraortodoxos trabajan por un sueldo. Menos aún sirven en el ejército. La situación engendra un resentimiento entre los contribuyentes y veteranos del ejército que está en última instancia explotando en el terreno de la política. Uno de los sucesos que hizo añicos la coalición de Netanyahu fue la “protesta de los retoños,” 20.000 personas llevando sus objeciones a los ultraortodoxos a las calles-el lugar por el que Pinchasi ha estado desplazándose clandestinamente durante dos años, siempre bajo el abrigo de la oscuridad.

      Pinchasi merodea la manzana en el coche de su esposa, modelo Subaru de color blanco llamado, amablemente, B4. La primera vuelta es con los faros apagados. “Estoy intentando no comportarme como un paranoico,” Pinchasi dice, pero es una operación nocturna en la nueva batalla por Jerusalén, y él ha sido seguido antes. Más de una vez, dice él, un coche sin matrícula ha interrumpido la quietud de una noche de Sabbath un momento después de que su propio coche pasara, a poca distancia de él.

      Otro viernes después de la medianoche, un coche patrulla se detuvo justo cuando él iba a rueda. “Hola, Noam,” dijo el agente. “¿Dónde vas? Espero que no hayas salido para buscar problemas.” Pinchasi sonrió. En el asiento de atrás yacía un bote de pegamento y un rollo de pósters representando la forma femenina desnuda. “Voy de aquí para allá,” respondió Pinchasi, la verdad.

      Su cruzada empezó después de que un par de piscinas del barrio prohibieran el baño mixto durante las horas del día. Ganó fuerza cuando sinagogas sin licencia aparecieron en casas y bajos comerciales. El ayuntamiento forzó a algunas a cerrar. Otras fueron cerradas por el propio Pinchasi, echando pegamento en las cerraduras.

      “Después, está el tema eruv,” explica Pinchasi. Un eruv es una frontera, una verja extendida alrededor de una ciudad judía. Dentro de ella, a los judíos observantes se les permite portar cosas-un monedero, un libro de oración-que de otra manera estaría prohibido sacar durante el descanso forzoso del Sabbath. Hay un eruv alrededor de todo Jerusalén, pero residentes recién llegados a Kiryat Yovel querían el suyo propio. Sin preguntar, pusieron postes sobre propiedad privada y extendieron alambres entre ellos.

      Pinchasi cogió una sierra. El alboroto atrajo testigos, y él pasó una noche bajo arresto. “Aprendimos que era ilegal echar abajo postes ilegales,” dice él. Después de eso, descubrió una forma más discreta de cortar la madera, una especie de cuerda lacerante-“muy silenciosa,” dice Pinchasi-pero los ultraortodoxos respondieron a su innovación con la suya propia, rodeando los postes con fundas de acero. Así que Pinchasi fue por la verja. Para abarcarla, siendo tan alta como un poste telefónico, primero peleó con un cuchillo Ginsu amarrado a un palo. Después, descubrió la cizalla de árboles profesional Wolf-Garten. Hecha en Alemania. Se extiende hasta 4 metros. 250 shekels (alrededor de 65 dólares). “La mejor de su clase,” dice él, blandiendo el artefacto como si fuera un sable.

lunes, 20 de agosto de 2012

LA CIUDAD ULTRASANTA segunda parte


Los hombres de negro

Hace tres generaciones, los ultraortodoxos estuvieron casi extinguidos. Su regreso al estilo Lázaro o bien amenazaba al tejido de Israel o, como ellos lo ven, señalaba el camino a la salvación de la nación. Nacido en la Europa oriental del siglo dieciocho-la inspiración para su vestuario-el movimiento se originó por parte de rabinos que rechazaban la edad de la razón. La vida era para ser vivida estrictamente según las Escrituras-estudiándolas y criando los hijos en un ambiente estrechamente controlando para asegurar que crecieran para hacer lo mismo. “Pensamos que la forma en la que vivimos-intentando respetar la biblia, la cual nos entregó Moisés-es difícil,” dice Yitzchak Pindrus, el teniente de alcalde ultraortodoxo de Jerusalén. “Para un joven, un adolescente, la forma de respetarla es permanecer dentro de un cierto, vamos a decir, armazón. Eso es por lo que queremos vivir como nuestros abuelos. No es por nadie más,” dice él. “Nos ayuda a respetar las escrituras.”

      Esto se traduce no sólo en mechones laterales en los hombres y pelucas o pañuelos en las mujeres, sino también en separar las chicas de los chicos desde la guardería. Significa prohibir los smart phones, los cuales pueden acceder con libertinaje a Internet. Significa un montón de cosas que son mucho más fáciles de asegurar si todo el mundo en la ciudad empuja en la misma dirección.

      Así que cuando los judíos ultraortodoxos llegan a un barrio, llegan en cantidad. Hace tres años, cuando Gibli se trasladó a Kiryat Yovel, él era el primer ultraortodoxo en su bloque. Ahora los ultraortodoxos ocupan cuatro de los ocho apartamentos. Como el de Gibli, cada uno está a rebosar de libros religiosos y niños: Gibli y su esposa Rachel han tenido cinco hijos en seis años de matrimonio. “Cada niño es un regalo,” dice él.

      La generosidad está cambiando la complexión de la ciudad. En el ayuntamiento el día de nuestro encuentro, Pindrus tuvo citas con tres grupos ultraortodoxos que querían abrir guarderías-la avanzadilla de un vecindario que se transforma en negro. En Jerusalén, los hijos de los muy religiosos representan el 65% de los alumnos de la escuela elemental. En todo Israel, donde los ultraortodoxos ahora representan el 10% de la población, ellos conforman el 21% de las matrículas en la escuela elemental. Los demógrafos calculan que con una tasa de nacimiento tres o cuatro veces a la de los laicos, ellos representarán 1 de cada 5 israelíes de aquí a 20 años.

      “Te daremos un buen precio porque te queremos fuera de aquí,” un hombre con un sombrero negro la dijo a una mujer llamada Etty Ohaion cuando él llamó a su puerta no hace mucho tiempo. Mucha gente habría vendido.

      Casi barridos por los nazis, los ultraortodoxos ahora acobardan a otros con su fecundidad, inundando distritos construidos expresamente para ellos, conquistando barrios diseñados para otros. Pero algo se está tramando en Kiryat Yovel. Ohaion cerró su puerta. Y cuando un religioso hizo una oferta al vecino de Pinchasi, la guerrilla urbana puso las cosas más interesantes. “Yo realizo barbacoas durante el Sabbath. “Cerdo. Ponemos música. Fumamos.” Sus ojos bailaban. “Y traemos prostitutas aquí.”

      El hombre compró de todas formas, quizás llevado por la ley de la oferta y la demanda del mercado mobiliario. Un millar de parejas religiosas se casan en la ciudad cada año y empiezan a buscar una vivienda propia en la Ciudad Santa. Jerusalén está rodeado en sus fronteras norte, sur y este por territorio palestino, y ellos se podrían trasladar allí. Pero Israel paga un precio político cada vez que construye allí. “¿Dónde se supone que voy a ir?” pregunta Gibli, sentado en un banco del parque de Kiryat Yovel, el cual se sitúa hacia el este.



Ataques y contraataques

Kiryat Yovel se traduce como “La Ciudad Jubilosa”. Llamada así para conmemorar el quincuagésimo aniversario de la organización que empezó a comprar tierra para un futuro estado, sus calles tienen los nombres de los países que votaron la aprobación para la entrada de Israel en la Asamblea General de la ONU y de los héroes del sionismo, la ideología que solicitó la creación del país. El barrio nunca fue homogéneo: se pueden encontrar profesores en casas unifamiliares con vistas dominantes. Más abajo yace la calle Stern, nombrada así por el fascista fundador de la preindependiente Brigada Stern y el progenitor de una brigada propia: delincuentes de edificios altos construidos de prisa para albergar a los inmigrantes más pobres. Aún así, hasta que los ultraortodoxos comenzaron a comprar hace unos ocho años, el área era mayoritariamente laica. 

      Pinchasi puede servir de prototipo. “Yo no soy ateo,” dice él. Su familia enciende una vela y bendice el vino las noches de los viernes. Aunque la religión es un elemento casi vestigial de su identidad primaria, la cual es israelí. Pinchasi personifica los Nuevos Judíos, la alternativa muscular primeramente sionista creada contra el estereotipo de intelectual flacucho de los guetos de Europa occidental-precisamente el tipo abrazado por los ultraortodoxos.

miércoles, 15 de agosto de 2012

LA CIUDAD ULTRASANTA primera parte


Con sus números y su influencia política en ascenso, los ultraortodoxos no solamente están cambiando la estructura de Jerusalén. También están alterando la identidad nacional de Israel.



Por Karl Vick



Elhanan Gibli encontró a dios. No sólo en el sentido de salvación personal. Había una dirección. Lo último que se sabe es que dios residía aproximadamente a 300 yardas al norte del minimercado en la esquina de Ma’ale HaShalom y Wadi Hilwa. Allí permanecía en pie el Segundo Templo, construido alrededor del Arca de la Alianza que contiene lo más santo entre los santos. Y dos milenios después de la destrucción del templo, el poder de lo divino todavía irradia tan potentemente de las piedras que permanecen en pie que Gibli recuerda sentirlo en todo su ser la primera vez que entró en la Ciudad Antigua de Jerusalén, a la edad de 13 años. El afloro de asombro afirmó en él un par de decisiones: Una era vivir su vida como sus padres hicieron, completamente dentro de una rama muy conservadora del judaísmo conocida como ultraortodoxia. La otra era vivir esa vida en Jerusalén. Ambas reproducen el infierno del mercado inmobiliario local.

      La Ciudad Santa recibe millones de visitas cada año. La mayoría son peregrinos hacia los sitios claves de la cristiandad, aunque los musulmanes se reúnen en su propio gran sitio de culto sobre el Muro Occidental. Ninguno, sin embargo, es bien recibido como residente. Desde 1967, Jerusalén se ha convertido en una ciudad resueltamente judía, tanto que la cuestión central que preocupa a los residentes hoy no es como podría dividirse con los palestinos-los cuales han sido ampliamente ignorados-sino como puede llegar a ser de conservadora la ciudad en el sentido religioso de la palabra mientras sigue siendo un lugar en el que la mayoría de israelíes soñaría con vivir.

      Cuarenta y cinco años después de la última contienda decisiva para la ciudad-el ataque relámpago de la fuerzas israelíes que necesitaron sólo dos días de la Guerra de los Seis Días para tomar todo el lugar-una nueva batalla sobre Jerusalén está en ciernes. La contienda es una guerra de desgaste, desatada entre líneas de trincheras grabadas entre frondosos vecindarios de una ciudad dividida entre judíos como Gibli, que visten fedoras negras y se sientan recatadamente alejados de las mujeres en los autobuses públicos, y judíos como Noam Pinchasi, que tiene un póster de Marilyn Monroe al lado del frigorífico.

      Ambos hombres poseen apartamentos en un vecindario llamado Kiryat Yovel, un aparentemente tranquilo claro urbano que está creciendo como Somme o quizás Little Big Horn. En una ciudad de casi 800,000 habitantes, Kiryat Yovel puede ser el último bastión de judíos como Pinchasi, laicos que durante décadas han ido abandonando la ciudad en desbandada. Unos 20,000 se han marchado en los últimos siete años, reduciendo la cuota de la  población que lleva su fe superfluamente desde una pluralidad del 37% a una minoría del 31%, el mismo porcentaje que el de ultraortodoxos, salvo que el número de ultraortodoxos está en aumento. (Cerca del 35% de Jerusalén es palestino musulmán, con el resto formado por cristianos o no declarados.)

      Es una trayectoria que gran parte de Israel observa con una preocupación rozando la alarma. Los ultraortodoxos son la población que está creciendo más deprisa en un estado judío mucho tiempo gobernado por laicos pero últimamente intentando resolver cómo de judío quiere ser. Tres meses después de que Benjamin Netanyahu reuniera lo que fue llamado una amplia coalición de extraordinaria estabilidad, pasó por encima la cuestión de qué hacer con los ultraortodoxos. El partido de centro Kadima regresó a la oposición después de que Netanyahu rechazara apartarse de los partidos religiosos no exigiendo a sus jóvenes que sirvieran en el ejército. Evitar el reclutamiento es uno de sus privilegios. Los ultraortodoxos, cuyo hermético estilo de vida puede estar basado en las preocupaciones sobre la otra vida pero cuya influencia política define un interés meditado, también disfrutan de subsidios por cuidado de hijos, educación y vivienda. El poder de la comunidad crece con sus números. Incontenible, permanece en pie para alterar en lo fundamental la identidad de Israel.

      “Es una guerra por el territorio,” dice Pinchasi, hablando de forma no metafórica. En las noches de los viernes, él dirige batidas con compatriotas del mismo parecer sobre posiciones enemigas, evitando a la policía y grupos de “negros” enfadados-como son denominados en ocasiones los ultraortodoxos-para sembrar malestar y daño. Ha sido arrestado; ha recibido palizas. Pero cada semana vuelve a salir, una guerrilla urbana encapuchada, pegando pósters de una pintura clásica de un desnudo en las paredes de las sinagogas. “Están asustados por si sus hijos ven cosas que no deberían ver,” explica. “Nuestro mensaje es fuerte y claro: Esto no es como Ramot, Ramot Eshkol, Neve Yaakov, Maalot Dafna,” dice, nombrando barrios de Jerusalén que empezaron siendo laicos y ahora son claramente “negros”. “Va a haber guerra.”

sábado, 11 de agosto de 2012

ELLA SE SIENTE AFORTUNADA




Por qué la próxima mamá Marissa Mayer es una elección inteligente para reinventar un Yahoo que funcione



Por Rana Foroohar



A Silicon Valley le gusta los lideres con potencia estelar, y nadie la tiene más grande que Marissa Mayer, la recientemente nombrada jefa de Yahoo. Su curriculum es seguramente la plantilla de una famosa gerente general posmoderna de la era de la información: graduada en inteligencia artificial en Stanford, empleada número 20 en Google, desarrolladora de la icónica página de búsquedas, gurú de la experiencia del usuario, próxima mamá rubia que viste ropas de diseño espectaculares.

      Esa última parte está atrayendo toda la atención, desde que Mayer reveló justo después de anunciar que se cambiaba a Yahoo que estaba esperando un niño (para octubre). No sólo es esta ingeniera informática de 37 años de edad la más joven hasta la fecha de las 20 mujeres que dirigen una de las 500 empresas de FORTUNE, sino que es también la única que se ha convertido en gerente estando embarazada.

      Mientras que el bebé está logrando la mayoría de la cobertura informativa, a los inversores no les podría importar menos. Wall Street únicamente quiere saber cómo el gigante web en horas bajas está planeando ejecutar lo que sería, si tiene éxito, la mayor revolución en tecnología desde que Steve Jobs regresó a Apple en 1997. Las ganancias en el segundo trimestre de Yahoo fueron predeciblemente tristes, con los ingresos en descenso y las visitas a la página estancadas. Afortunadamente, Yahoo tiene ahora alguien al timón que comparte muchas de las ideas Jobsianas. Hay tres razones por las que Mayer es una elección inteligente para reinventar una de las marcas bandera de Internet.



  1. Ella es una fanática de la experiencia de usuario.

Al igual que Jobs, Mayer ha estado inexorablemente enfocada a cómo los consumidores interactúan con la tecnología-ella ha jugado un papel importante en desarrollar el motor de búsqueda, los servicios de localización y el diseño estético de Google. Eso es clave, ya que en los años anteriores, la tecnología se ha movido desde ser una industria en la cual la innovación es dirigida por los usuarios de empresas a una en la cual la innovación es dirigida por los individuos. Tan solo miremos hacia la espectacular caída de RIM, el inventor de BlackBerry. Amado por los sujetos empresariales por sus aplicaciones para e-mail, RIM fracasó en prever que los teléfonos inteligentes se convertirían en aparatos usuarios comunes, y no sólo una forma de registrarse los Road Warriors. Como resultado, BlackBerry perdió una enorme cuota de mercado.

      La propensión de Mayer por el diseño imita la tendencia de Jobs de poner en primer lugar al consumidor-ella enfatiza la simplicidad y la facilidad de uso y tiene “un gran ojo por la apariencia y sensación de un sitio,” dice Benjamin Schachter, analista tecnológico en Macquarie Securities Group en New York City. Eso es importante, porque mientras que sólo el 10% del PIB global se comercia online, ese número probablemente se elevará hasta el 50% en dos décadas-y los consumidores conformarán el 70% de la economía. Durante años, Mayer ha estudiado cómo cliqueamos; está bien situada para explotar el continuo auge en el comercio online.



2. Ella es una técnica que comprende al consumidor medio, no una

persona común intentando comprender la tecnología. Algunos críticos se quejan de que el gerente provisional y anterior ejecutivo de News Corp., Ross Levinsohn, habría proporcionado más continuidad a la compañía, pero en la batalla entre tecnología y el consumidor medio, los frikis todavía están ganando. “Cualquier compañía que tenga información y datos como fundamento debería tener un técnico dirigiéndola,” dice Keith Woolcock, fundador de la empresa de investigación tecnológica 5th Column Ideas. “Vivimos en un mundo centrado en las personas comunes, pero rodeado de tecnología.” El enfoque productivo de Mayer reconfortará a los inversores que se han hartado de los desafortunados esfuerzos de Yahoo en definirse a sí misma con una compañía satisfecha. Y sus habilidades en programación le harán ganarse el respeto de los ingenieros; ella los necesitará para que le ayuden a escoger el paso y la calidad innovadora en Yahoo.



3. Ella es una mujer, y la tecnología es femenina. Las mujeres líderes en tecnología son escasas; representan un mero 9.1% de los miembros de juntas directivas en Silicon Valley (frente al 16.1% de los miembros de juntas de empresas FORTUNE 500). Aunque las mujeres se han convertido en las usuarias líderes de la tecnología-llevan a cabo más de la mitad de las búsquedas, pasan la mayoría del tiempo en redes sociales y usan los móviles mucho más que los hombres. Es también más probable que compren tabletas, portátiles y smart phones que los hombres.



      Puede que sean mayoritariamente los hombres los que construyan ese tipo de cosas, pero las mujeres saben qué hacer con ellas. La base de  usuarios de Yahoo es ya significativamente más femenina que la de Google (51.3% frente al 42.6%). Pero contundentemente, la firma tecnológica más apreciada entre las mujeres es Apple, según un estudio del Boston Consulting Group, por “su uso fácil e intuitivo” además de “una imagen inconformista.

      Mayer cree en lo primero y proyecta lo último. Ella ya está calentando la blogosfera diciendo que trabajará durante sus pocas semanas de baja maternal. Pero el extremo trabajo es el que se da en Valley, donde jornadas de 70 horas semanales son lo común. Y como Mayer ha dicho a menudo, “Me gusta tener la cabeza ocupada.” Un rasgo afortunado para una nueva mamá-y una gerente que se embarca en una épica revolución.




miércoles, 1 de agosto de 2012

LONDRES, CIUDAD DE ESCÁNDALO tercera parte




      Hay mucho en juego, aunque el LIBOR está atravesando un proceso de autorregulación por parte de los bancos participantes. Esto significa que las personas que trabajan para los bancos y que estuvieron buscando escapar del desastre financiero global en 2008 pueden haber rebajado engañosamente la tasación del LIBOR para disfrazar el verdadero y alto coste de pedir prestado, lo cual reflejaba las preocupaciones del mercado acerca de sus posibilidades de supervivencia. Ello también hizo posible para los operadores financieros que trabajaban para Barclays manipular el sistema-presuntamente en algunos casos para beneficio personal-durante al menos tres años antes de la crisis bancaria. El CFTC comenzó su investigación tan pronto como mayo de 2008, pero incluso antes de eso, existían las sospechas en el mercado. Un tesorero de un banco de Londres fue citado textualmente en el Financial Times en septiembre de 2007 en el que llamaba a las tasas LIBOR “un poco ficticias.” Los detalles del amaño del LIBOR llegaron a ser completamente públicos cuando el asunto de Barclays fue anunciado junto con una gran cantidad de mensajes incriminatorios de los operadores financieros de Barclays al equipo que estaba implicado en fijar las tasas. Los mensajes eran descarados. “Siempre feliz de ayudar, déjalo en mis manos, señor,” reza una réplica a una petición para fijar la tasa por debajo de un nivel específico.

      En la audiencia parlamentaria, Diamond dijo que él se sintió “físicamente enfermo” leyendo esos e-mails. Pero el mismo Diamond estuvo implicado en el asunto. En octubre de 2008, un mes después del colapso de Lehman, Diamond mantuvo una conversación telefónica con un funcionario superior del Banco de Inglaterra, llamado Paul Tucker. Según las anotaciones de Diamond de ese momento, Tucker expresaba sus preocupaciones acerca de que las tasas de Barclays fueran mayores que las de otros bancos. Barclays por su parte dice que estaba consistentemente proponiendo la tasa más alta de ese mes, tanto como medio punto porcentual más que la segunda tasa más alta. (En septiembre de 2008, la tasa del LIBOR verdadero a tres meses llegó hasta el 6.3%.)

      Una posible explicación para lo que siguió es que los colegas de Diamond en Barclays interpretaron los comentarios de Tucker como un OK tácito para imponer tasas artificialmente rebajadas con el fin de proyectar una imagen de fortaleza. Diamond sugiere en su testimonio que otros bancos del panel estaban ya amañando el LIBOR, e investigadores en Alemania, el Reino Unido y los EE.UU. han confirmado que están mirando hacia otros bancos como parte de sus pesquisas. Tucker ha negado que él condonara cualquier intento de bajar artificialmente las propuestas de Barclays.



El cambio de la banca

El éxito de Londres como mercado financiero ha sido apuntalado por una cada vez más extraña noción de la práctica de los negocios entre caballeros: que el mercado en sí es limpio, aunque algunos jugadores no lo sean. A mediados de los 80, el gobierno conservador británico instituyó un régimen auditor en la City que dependía fuertemente de la autorregulación. Los laboristas, tras llegar al poder en 1997, continuaron la tradición del toque ligero. Pero los escándalos en serie inspiraron una reformulación de la autorregulación. El colapso en 1995 de Barings Bank, en particular, condujo a la creación de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA, en sus siglas en inglés), un regulador unificado para todo el sector de los servicios financieros. Pero la autorregulación todavía prevalece en el LIBOR, un status quo que ahora parece una seria omisión.

      La legislación está ya preparada para eliminar las ambigüedades en el sistema existente que divide las responsabilidades entre el tesoro del Reino Unido, el Banco de Inglaterra y la FSA. Pero la reforma está plagada de tensiones ya que los laboristas, otra vez en la oposición, y el gobierno de coalición dirigido por los conservadores dedican tanta energía en culparse el uno al otro por las imperfecciones del sistema como para solucionarlas.

      Sigue siendo crítico para el futuro de Londres, como centro financiero global clave que es, restituir la confianza, y rápidamente. Si Gran Bretaña no destierra las condiciones que permitieron florecer los conflictos de intereses y las prácticas ilegales en el caso LIBOR en primer lugar, puede que la economía no sea lo único que se encuentre en peligro. Su posición en el mundo, ya tambaleante, está en juego.

martes, 31 de julio de 2012

LONDRES, CIUDAD DE ESCÁNDALO segunda parte



      Los individuos y las instituciones pueden acabar siendo juzgadas. Y todavía, según opiniones exacerbadas, a algunos les gustaría ver a una entidad mayor en el banquillo: Londres. No hace falta explicar la supremacía de la City como una incubadora global de escándalos al citar su supremacía global como centro financiero internacional, el competidor más potente de la ciudad de Nueva York, un lugar donde transacciones que implican trillones de dólares, libras y euros se ejecutan cada día.

      El escándalo también deja al desnudo serios errores en el sistema británico-errores de regulación y de cultura. En un sistema financiero globalizado, tales fallos tienen repercusiones globales, aunque la responsabilidad de solucionar el sistema recae localmente, en el mismo sistema imperfecto. La confianza en la vida pública hace aguas por todas partes, pero las instituciones británicas son especialmente frágiles, según un informe de Democratic Audit publicado en julio que comparó datos de países de la UE y la OCDE. Los políticos, policía, legisladores, empresas y los medios, que deberían pedir cuantas al resto, se han visto implicados en una serie de escándalos de los que terminan agotando la confianza. “¿Quién vigila al vigilante?” preguntó el juez Brian Leveson al comienzo, en noviembre, de la investigación independiente sobre el escándalo de la escucha de llamadas pinchadas que condujo a revelaciones acerca de parlamentarios británicos sacando dinero de su cuenta de gastos. Mientras el embrollo del LIBOR se despliega, y la debilidad en el núcleo de la clase dirigente británica crea problemas por todo el mundo, esa pregunta está ampliándose y cobrando urgencia.



Demostrando la falsedad del LIBOR

La tasa del mercado monetario en el centro del escándalo, la tasa propuesta interbancaria de Londres, o LIBOR, en sus siglas en inglés, es fijada diariamente por un panel de 18 bancos-incluyendo el Banco de América, el Banco de Tokio-Mitsubishi UFJ, BNP Paribas, Citigroup, Deutsche Bank, JPMorgan Chase y UBS-que informan de las tasas a las cuales ellos desearían prestar dólares americanos y otras nueve monedas. Thomson Reuters, actuando en nombre de la Asociación de Banqueros Británicos, da vueltas a los números y calcula las medias del resto, lo cual ella y otras organizaciones publican como las tasas oficiales del LIBOR. Estas son de lejos las tasas del mercado monetario más importantes del mundo. La mayoría de instrumentos de crédito del consumidor están relacionados con el LIBOR. Pero también es crítico para los operadores de derivados financieros y otros productos que usan el LIBOR como base para complejas transacciones de canje.

      Que esta tasa deba ser fijada en Londres es testimonio del papel preeminente de esa ciudad en el sistema financiero global. Es el principal eje de cambio extranjero, representando casi el 37% del volumen de negocios total, además de ser la localización dominante para la comercialización de bonos internacionales y derivados financieros. Es también un centro global para el mercado de envíos, seguros, fondos de pensiones y bienes de consumo.

     Pero como el mundo descubrió en 2008, cuando eres demasiado grande para fracasar, eso es un problema. El Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, vigila a Londres muy de cerca, ya que las instituciones financieras con base en Gran Bretaña representaron más de la mitad de la producción de fondos globales durante los años del boom anteriores a 2007; en otras palabras, proporcionaron la mayoría de la liquidez financiera mundial. “El tamaño e interconexiones del sector financiero del Reino Unido lo convierten en un potente generador, transmisor y un potencial amortiguador de los shocks globales,” según un informe del FMI del pasado año sobre la capacidad potencial de influencia global de Londres.